| “Los directivos somos aves de paso” |
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Ricardo Alarcón nació en 1947 y si bien siempre le gustó el fútbol nunca fue bueno a la hora de practicarlo, según cuenta. En 1989 llegó a trabajar en el Club Nacional de Football y en diciembre de 2006 asumió como el 35º presidente en la historia tricolor. Vinculado al mundo empresarial pretende que la institución funcione como tal. De la mano de su conducción se creó la “Cultura Nacional”, llevando a superar los 20.000 socios. Afirma que con la sanción que se le aplicó al club, la suspensión del Parque Central, tras el partido que se debió jugar con Villa Española; se “arremetió contra la Cultura Nacional”. Habla del presupuesto anual y considera que en el Uruguay “clubes profesionales habrá 5 o 6” ¿Cómo nació su vínculo con el fútbol? - Es un deporte que quise desde niño. Aunque he sido muy tronco para jugar, siempre me encantó. Nunca jugué al fútbol profesional, hice fútbol en épocas de estudiante. Era el comodín del cuadro, cuando no se llegaba a once entraba yo. Y… hoy tengo 60 años así que pude ver a grandes jugadores que pasaron por canchas uruguayas. Y la faceta de dirigente ¿cuándo nació? - Dirigente fui toda mi vida, desde estudiante (en el Liceo Miranda, en la facultad de Ciencias Económicas), luego en AEBU (Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay) y en otras empresas. En Nacional cuando Roberto Recalt asumió como presidente (1989), me invitó a acompañarlo, allí empezó mi actividad en el club. En la primera presidencia de Eduardo Ache (2000) ocupé el cargo de dirigente, en la segunda empecé como pro secretario y luego pasé a vicepresidente. Ha encarado su presidencia como si fuera en una empresa e impuso la “Cultura Nacional”. ¿Qué tan difícil es hacer eso en nuestro país? - Muy difícil, porque lamentablemente en Uruguay nos gusta todo lo que es mediocre. No aceptamos al fracasado, pero tampoco al exitoso. Por ejemplo: íbamos primeros, con un partido menos y éramos el cuadro que “jugaba peor”. Entonces… qué queda para los demás. ¿Cómo quiere que recuerden su pasaje por Nacional? - He tratado de no pasar por el fútbol sin pena ni gloria. Quiero dejar alguna huella. Una forma es seguir colaborando con aquellos viejos directivos de Nacional, que tuvieron la visión de lograr lo que hoy es el club. No podemos dejar de lado que hoy Nacional es la institución más rica del país. En inversiones inmobiliarias o infraestructura no hay otra como Nacional: terrenos, sede social, Gran Parque Central, Los Céspedes, canchas de tenis, voleibol, gimnasios…De todos modos hay que seguir trabajando. ¿Cómo está saneada la institución? - Es difícil administrar acá, tenemos que aceptar muchas limitaciones que tiene un mercado tan chico como el uruguayo. A veces la gente cuando lee un balance lo ve mal, “bajó el pasivo, subió el pasivo” y tenemos que analizar el patrimonio. El balance de Nacional es conservador. Estamos analizando en pasar a perdida deudores incobrables, porque esto hace que la situación patrimonial empeore. Nacional tiene que vender 3,5 millones de dólares por año para pasar, por lo menos, empatados. Y este año vendimos por 2 millones nada más. ¿Es profesional el fútbol uruguayo? - Clubes profesionales habrá 5 o 6. En definitiva no sé si el fútbol uruguayo en general es profesional. Los hinchas piensan que los actores actúan también por pasión, pero su prioridad es otra. Y… para armar un equipo de fútbol no se requiere solamente buenos concertistas. Es decir… tengo una orquesta y puedo traer al mejor violinista, al mejor pianista, al mejor contrabajista; pero no quiere decir que la orquesta sea buena. También se requiere un buen maestro, un buen lugar donde tocar; una cantidad de cosas para hacer un buen espectáculo. ¿Qué cualidades encontró en Pelusso? - Era mi candidato cuando asumí la presidencia. Siempre me pareció un hombre distinto, un técnico muy estudioso, que se comunicaba muy bien con la prensa. Si tenía esa capacidad con seguridad tenía una gran facilidad para comunicarse con jugadores, dirigentes, hinchas y el resto de los funcionarios; cosa nada fácil pero imprescindible. Y… cuando hablé con él me di cuenta que, de entrada, entendió los grandes principios que iban a regir nuestra labor como presidente de la institución. Creo que no nos equivocamos. ¿Cómo es su relación con jugadores y cuerpo técnico? - De profundo respeto. Las instituciones deportivas tienen dos columnas fundamentales: directriz y funcionarios. Los directivos somos aves de paso. Con relación a los jugadores, tienen que ser buenos profesionales. El fútbol es un deporte en donde se gana, se empata o se pierde. Como dijo Pierre de Cubertin “lo importante no es ganar sino competir”. ¿Cómo ve al equipo hoy? - Pelusso ha podido amalgamar un gran plantel en el que fue incorporando gente en el último tiempo que se amalgamó muy bien con los jugadores que hacía más tiempo que estaban en la institución. ¿Cuál es el jugador más valioso? - Darwin Dalmás (entrenador de arqueros), porque ha logrado que el club tenga una producción de goleros espectacular. El club suele vender jugadores de la cantera… -Toda negociación depende del momento histórico. Si estamos en una situación de superávit podemos negociar mejor. Si estamos en una situación de déficit la posición es más débil. En la medida en que las instituciones puedan mejorar estructuralmente, tener presupuestos de mediano y largo plazo, políticas claras…creo que esto mejora. En el fútbol uruguayo está lleno de clubes de fútbol, instituciones deportivas no somos tantas. Hay instituciones que de lo único que se preocupan es del fútbol. Nosotros tenemos una cantidad de disciplinas. En algún momento Nacional tenía más disciplinas en las que participaba y la crisis económica hizo de que tuviéramos que prescindir de unas cuantas. Ojalá Nacional pueda retomar esa senda de ser una institución que prácticamente tenía participación en todos los deportes. En algún momento dijo que si tenía que cambiar el Parque Central por una Copa Libertadores, se quedaba con el Parque… - A veces la gente confunde una cosa que sustituye a la otra. Hay que sumar. Nosotros queremos tener una institución grande y fuerte; además ganar. No estoy de acuerdo en poner en riesgo a la institución por triunfos deportivos que en alguna medida son efímeros. Nací en el año 47 y estoy loco de la vida por haber ganado Maracaná (Mundial 1950) pero tenía dos años y medio, así que prácticamente no me acuerdo. Nacional cumple 110 años de vida, yo lucho para que pasen unos cuantos 110 años más de vida y nuestra institución siga existiendo. ¿Qué opina en cuanto a la falta de resolución de la AUF por el partido suspendido entre Nacional-Villa Española? - Hace unas semanas estuve en un seminario realizado por River Plate (Argentina) y estuve charlando con abogados del TAS (Tribunal Arbitral del Deporte). Dijeron: “Pero este árbitro es un enfermo”, palabras textuales. El día del partido estaba en la tribuna con mis hijos y no podía creer por qué se había suspendido. Lamenté no haber podido contactarme con el presidente de la AUF en ese momento. Estaba dispuesto a plantearle que si teníamos que perder el partido lo perdiéramos pero que se jugara, tenía miedo de que ocurriera alguna situación de mucha violencia. Por suerte la hinchada de Villa Española salió del Parque Central sin ningún problema. Los hechos que tuvimos fueron aislados. Peñarol ha ejercido presión diciendo que podría desafiliarse si le dieran los puntos a Nacional…¿Cuál es su reflexión? -Acá hago una distinción entre los clubes que pelean por tres puntos y los que pelean por principios. A los clubes que pelean por tres puntos lo único que les interesa es que Nacional no tenga la posibilidad de jugar el partido. Nacional está defendiendo la institucionalidad, no sólo intereses propios, sino los de todo el fútbol uruguayo. No quiero hablar de Peñarol, pero es muy difícil defender la institucionalidad de la AUF cuando no se defiende primero la institucionalidad propia. En cambio Nacional es un club altamente participativo, donde la democracia es fundamental. Dicen que si se suman los socios de todos los clubes de primera división no llegan a los socios que tiene Nacional; unos 21.000. ¿Cómo repercutió en la institución la suspensión del estadio? - Se agredió el corazón del club. Se arremetió contra la “Cultura Nacional”. Desde el punto de vista económico fue un daño terrible. Veníamos con una campaña de crecimiento social que a partir de ese momento se cortó. La venta de butacas en el Parque Central venía a un ritmo fantástico, se detuvo. Estamos haciendo 22 palcos más y el ritmo de ventas era muy bueno, llevábamos 15 vendidos, también se estancó. –Nacional puede volver a jugar en el Parque Central en Febrero de 2009 - ¿Se puede ser presidente de Nacional sin poner dinero? - Yo no he puesto. Es clave para una buena administración. En Nacional desde que soy presidente los dirigentes no ponen dinero. Obviamente que hemos tenido dificultades, nos hemos atrasado y vivimos situaciones difíciles. Pero además, parafraseando el tema de Peñarol, la independencia no se panfletea, se ejerce. ¿Está en condiciones de apostar a la Copa Libertadores? - Depende de la cantidad de jugadores que podamos vender. Lamentablemente los temas de orden económico no tienen nada que ver con los temas de orden deportivo. Nacional es una institución que está luchando para no depender tanto de la venta de jugadores, pero aún estamos a años luz. Queremos, antes de que empiece cada campeonato, tener vendido todos los lugares del Parque Central. Queremos tener una institución de tanto prestigio, que las grandes empresas no tengan temor de pegar sus marcas a las del club. Pero hoy todavía estamos lejos de lograr eso. Queremos una institución que tenga los derechos de merchandising en su poder. En definitiva muchas cosas, todavía, lejos de alcanzar y eso nos da fuerzas para seguir en la lucha. Por Nicolás Pérez Maurente (publicada en 2008) |


