| Tavarelli: “Pelusso le ha devuelto confianza, personalidad y mística a este equipo” |
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Ricardo “El Mono” Tavarelli a sus 41 años y a seis de haberse retirado del fútbol profesional, aún se calza los guantes de tanto en tanto en los entrenamientos de su club, Olimpia. Tavarelli fue ídolo defendiendo el arco de la institución y actualmente es el Gerente Deportivo de la misma. Las raíces uruguayas han sido importantes tanto en el Rey de Copas como en la vida del “Mono”, a tal punto que se hizo arquero viendo jugar a Fernando Álvez. Tavarelli hace referencia a la actualidad de Olimpia y dice que “Gerardo Pelusso le ha devuelto confianza, personalidad y mística a este equipo”.
Hacemos una recorrida por la vida del “Mono” y nos cuenta sobre sus inicios, su mejor atajada, Chilavert, Recanate, su faceta de Gerente Deportivo y objetivos con Olimpia; entre otras cosas.
INICIOS
- “Me hice arquero viendo jugar a Fernando Álvez. Me gustaba mucho su personalidad y su presencia. Recuerdo aquel equipo del 84 (Libertad), Sergio Markarián era el técnico, Osvaldo Giménez el ayudante y él era la figura del equipo. Ni bien llegó se puso el buzo y fue la figura. Me acuerdo que debutó un partido contra Sol de América, cancha de Libertad. Yo vivía a una cuadra del club y de ahí en más seguí toda esa campaña. De hecho marcó en mí que quisiera ser arquero.”
¿Recuerdas tu debut en primera división?
- Sí, mi debut fue en una semifinal de Copa República (Olimpia), con 20 años. Siendo quinto arquero Roberto Perfumo me llamó y pasé a jugar una semifinal contra Luque. Ganamos 5 a 0 ese partido, era segundo partido de la semifinal, y después me tocó jugar el clásico que eran las finales. Empatamos 1-1 en el partido de ida y en el de vuelta ganamos 1-0; grandes recuerdos. Ahí empezó el idilio que siempre tuve con esta hinchada fantástica del Olimpia.
¿Un equipo ideal?
- Tuve grandes compañeros. Obviamente que me marcó más el del 2002 acá en Olimpia, por lo que logramos. Era un equipo con mucha personalidad que cuando necesitábamos dar vuelta una situación la dábamos, necesitábamos hacer 1 o 2 goles y lo hacíamos… Después, me tocó jugar con Raúl Vicente Amarilla, “El Loco” González, Adrián Samaniego, Luis Monzón, Rafael Bobadilla, Virgilio Cáceres, Mario Rámirez; jugadores diferentes.
“La escuela” de Olimpia
- En Olimpia hay una escuela bien marcada de la organización, la disciplina y el respeto; es una escuela de Luis Cubilla. Él nos marcó no solamente en lo futbolístico sino también en cómo manejarnos en nuestras vidas.
¿La mejor atajada?
- Si bien no fue una atajada con las manos, todos se acuerdan de una salvada que me tocó hacer contra Argentina en las Eliminatorias, estadio Monumental. Fue poco ortodoxa porque fue con la canilla. Debajo del arco estaba Samuel para empujar la pelota y de la nada salté y despejé. La gente siempre me hace acordar esa jugada. Pero tengo varias atajadas, yo era un arquero volador, me gustaba mucho estirarme. Me acuerdo de una atajada cuando jugaba en Tacuary, fue la ataja soñada, de palo a palo. Jugábamos contra Tembetary, un equipo también de la intermedia en aquel entonces, y me patearon de afuera del área, un brasileño que le pegaba muy bien. Recuerdo que volé de palo a palo. Como que hubiese quedado en el aire, sacas la pelota y miras a la gente. Tuve esa sensación, de quedarme arriba del ángulo, sacar la pelota, mirar a la gente y después ver cuando caía. Fue la atajada soñada. Tenía 19 años, 70 kilos, estaba con toda la fuerza y la energía. Esa fue la mejor atajada que yo recuerdo.
Títulos:
Torneo República Olimpia Paraguay 1992
Primera División Olimpia Paraguay 1993
Primera División Olimpia Paraguay 1995
Primera División Olimpia Paraguay 1997
Primera División Olimpia Paraguay 1998
Primera División Olimpia Paraguay 1999
Primera División Olimpia Paraguay 2000
Copa Libertadores Olimpia 2002
Recopa Sudamericana Olimpia 2003
José Luis Chilavert
- José Luis es un gran amigo. Él me presento a Marcelo Recanate un día en mi casa. Yo no conocía a Marcelo y él lo llevó a mi casa en 2009. Ahí me presentó como su amigo. Y desde esa vez Marcelo me invitó a ser parte de este proyecto que venimos haciendo.
¿Cómo llegas a ser gerente deportivo de Olimpia?
- Estaba sumido en un proyecto junto a Marcelo Recanate hace 3 años y siempre la idea era estar en esta área. Cuando él asumió había gente en la directiva encargada del departamento de fútbol y yo estaba ahí también. Luego se fue yendo esa gente y quedó ese vacío. Más que una posición dirigencial, lo mío es un cargo de Gerencia Deportiva, haciendo el nexo y la bisagra entre el cuerpo técnico, los jugadores y el presidente.
¿No pensaste en ser entrenador?
- Nunca me atrajo, creo que eso hay que sentirlo. La vida de un entrenador siempre está supeditada a temas que a veces se pueden dominar y a veces no. Estás un día acá y otro allá. Eso creo que hay que sentirlo, yo no lo siento. Yo estoy muy identificado con este club, 20 años de mi vida pasé aquí y el mejor lugar que encontré después de haber dejado el fútbol es estar en este lugar. Me gusta estar en contacto con dirigentes, jugadores, personal y gente de fútbol. Mi trabajo se trata de unir voluntades en pro de un objetivo, de un proyecto para el cual estamos abocados todos.
¿Cómo fue la integración de los uruguayos al plantel?
- En Olimpia cuando se habla de refuerzos en lo primero que se piensa es en Uruguay. Nosotros siempre tuvimos compañeros uruguayos, aquí siempre había dos o tres uruguayos o un técnico o un preparador físico… Cuando acá se habla de refuerzos primero se mira a Uruguay, por la idiosincrasia, por la forma de ver el fútbol y por cómo lo sentimos… A lo largo de la historia de Olimpia ha sido muy importante la garra, la mística, la personalidad; y cuando hablamos de Uruguay eso está incorporado. Acá ni tan siquiera se mira primero a Brasil o Argentina, primero Uruguay. Han pasado por el club grandes jugadores, grandes personas y por eso se da esa unión.
¿Cuál es tu visión del fútbol paraguayo actualmente?
- Desde el 96-97 que fueron las Eliminatorias para el Mundial 98 a esta parte ha dado saltos grandiosos. Si bien hubo grandes jugadores en la generación del 86 y en otras también, de lo que me tocó ver hay un antes y un después de esa Eliminatoria. Paraguay progresó de la camada de Chilavert, “Chiqui” Arce, Gamarra, Celso Ayala, Acuña, Denis Caniza, Julio Enciso, José Saturnino Cardozo, “Peque” Benítez… esa generación fue marcando los pasos para que las generaciones que vienen ahora sigan ese camino.
¿Objetivo?
- El que lidera todo este proyecto, Marcelo Recanate, tiene una visión futurista de lo que es el fútbol. Él viene de un negocio que no tiene nada que ver con el fútbol, hace trading, negocios de relojería y joyería, etc. y en eso es un genio. Ahora está entrando en el fútbol y desde hace un tiempo a esta parte este proyecto le devolvió a la gente de Olimpia la ilusión de pensar en el título nuevamente. Internacionalmente lo último que ganamos fue la Recopa en el 2003, entonces la gente está ansiosa, con ganas de encontrar las raíces y la historia de Olimpia.
Cuando presencias los entrenamientos ¿no te dan ganas de ponerte los guantes?
- Sí, a veces me cargan porque una que otra vez me pongo los guantes y pateamos con los muchachos. Pero hoy estoy con 41 años y tengo más “dolores” que España. Para divertirme un rato siempre es bueno. La edad no viene sola, hoy estoy en otra etapa de mi vida, si bien hago deporte dos o tres horas por día.
En los primeros contactos que tuvieron con Gerardo Pelusso, él manifestó: “Olimpia es un gigante dormido”. ¿Coincides?
- Es un gigante dormido y creo que él, como capitán de barco que es, lo está llevando muy bien; tiene mucha sabiduría, mucho equilibrio, mucha sapiencia y nosotros estamos más que contentos con Gerardo Pelusso. Lo conozco desde hace 5 meses pero parece que lo conociera de toda la vida. Él le ha devuelto confianza, personalidad y mística a este equipo. Nosotros estamos más que contentos con él como líder del cuerpo técnico y la idea es que pueda seguir y terminar su contrato que es hasta el próximo año. Tenemos proyectos a corto, mediano y largo plazo.
Por Nicolás Pérez Maurente
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