| Pelusso: Nacional, Uruguay y Chile |
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En una charla bien futbolera, Gerardo Pelusso recordó los momentos difíciles de Nacional, contó que le tiene fe a Uruguay y habló de una entrevista que lo marcó.
Se nota que está de vacaciones. Son las dos de la tarde pero Pelusso toma mate en el living de su apartamento del Cordón. No tiene apuro. “Mirá el chef que tengo”, le dice a 180 mientras señala a su hijo que está preparando un tuco que huele muy bien. Un par de minutos después lo llama el gerente deportivo de la U de Chile para avisarle que Flamengo mandó un emisario para llevarse a una de sus figuras, Walter Montillo. El DT se queda tranquilo cuando le dicen que en caso de que se haga la operación, el argentino se irá luego de la Libertadores.
Después de eso comienza la charla. Bien futbolera. Que incluye flores para el presidente de Nacional: “Alarcón es un dirigente de lujo” y espinas para el técnico de Chile: “Bielsa me aburrió". Que tiene mensajes optimistas respecto de la selección uruguaya: “me gusta en la previa que no haya drama” y la confesión de una entrevista que le respondió una pregunta para la que no tenía respuesta.
¿Estás cómodo en Chile?
Chile es el mejor país de Sudamérica, en organización, en disciplina, en que cada cargo que se ocupa en el país lo ocupa el que está capacitado. Son cosas que hacen a un todo. Sigo pensando que es el mejor país proyectado para el futuro. Y en fútbol no es la excepción.
¿En qué notas esa proyección dentro del fútbol?
El año pasado el Estado inauguró cuatro estadios. El Estadio de Coquimbo es Europa, en Temuco, el de Audax Italiano y en Chillán. Y ahora están haciendo 10 estadios al más alto nivel. La U de Chile invirtió 12 millones de dólares en el Complejo que se inaugura en agosto y comienza la construcción del Estadio.
¿Cómo evaluás el semestre?
Fue un semestre bien difícil. Por el terremoto, las réplicas y porque tuvimos una complicación extra: no tener el Estadio Nacional de Santiago. Hubo mucho viaje y eso fue incómodo para el plantel y difícil en lo económico para la institución. Pero lo bueno y satisfactorio fueron los resultados y que ante más adversidades el equipo más crecía.
¿La actuación en la Copa se la propusieron o la encontraron?
Nunca nos propusimos ser campeones de la Copa. Sí ir quemando etapas y subiendo escalones. Porque todos los que se prepararon para ganar la Copa fracasaron en los últimos tres años. La Copa hay que jugarla, hay que ir escalando. Nosotros en el fondo tenemos un sueño y cuando nos observábamos como equipo veíamos posibilidades de llegar.
Sos semifinalista en las últimas dos ediciones de la Copa, fuiste campeón en Uruguay dos veces, en Perú y ahora en Chile te va bien. ¿Desde dónde lo explicás?
Hay cosas que te van dando resultados y te aferrás porque sabés que son las más importantes para que las cosas funcionen. Querer abarcar demasiadas cosas al final te lleva a no hacer nada bien.
¿Mirás a otros entrenadores? Claro que sí. Si aparece un técnico en la TV yo te interrumpo para escucharlo. Es una cosa que no me cuesta porque me gusta. Yo seguí muchos años a varios técnicos. Seguí a Bilardo, seguí a Bielsa hasta que me aburrió.
¿Qué te aburrió de Bielsa?
Me aburre Bielsa. ¿Que te puede entretener de Bielsa? No da nada, en las conferencias de prensa no dice nada. Me aburrió.
¿Te gustan sus equipos?
Reconozco que sus equipos tienen un sello especial y que ha sido un exitoso. En la época de Newell's era muy interesante pero me aburrió.
¿Deduzco mal o no te va la ola Bielsa?
A esta altura de mi vida no me lleva ninguna ola. Nado solito. Además, esta gran campaña de Chile ya la vi antes. Con otros técnicos, como en el 98, cuando hizo una gran Eliminatoria y un buen Mundial. Para muchos chilenos parece que ahora se descubrió la pólvora y yo estaba en Chile cuando en las Eliminatorias del 98 la selección chilena anduvo notable, la gente llenaba las canchas, fueron al Mundial e hicieron un buen papel.
¿Hablaste con Bielsa alguna vez?
No. Nunca. Ellos no tiene ninguna comunicación con los técnicos.
Una reflexión que lo marcó y los elogios a Alarcón
En la pregunta original, después la charla derivó hacia Bielsa, quería saber si mirabas a otros entrenadores y la respuesta fue que sí. ¿Desde cuándo lo hacés?
Desde siempre. El primer técnico que empecé a seguir fue a Timoteo Griguol. Yo jugaba todavía en ese momento y me llamaba la atención cómo un equipo humilde como Ferro hacía lo qué hacía. Y buscando encontré a León Najnudel.
El gestor de la liga de básquetbol argentina.
Exacto. Me dejo cosas increíbles. Y lo más importante que tomé de un entrenador fue de él. Yo me estaba rompiendo la cabeza sobre el significado de lo que decía Giovanni Trappatoni que empezó con la mentalización y todos hablábamos de mentalización pero yo, la verdad, no entendía. Quería saber qué era, cómo se lograba y para qué servía. Le pregunté a técnicos amigos con los que tenía confianza y ninguno me supo responder. Y Najnudel me lo explicó sin saberlo en esa entrevista con una frase super sencilla. Niembro le preguntó '¿qué es lo más importante que tiene que tener un plantel?' Y respondió 'un buen ambiente'. '¿Eso nada más?', dijo Niembro. Najnudel contestó: 'le parece poco. Eso significa compañerismo, disciplina, ganas de entrenar, ganas de ganar, solidaridad. Hay que empezar a sumar cosas y si usted logra un buen ambiente después aunque los jugadores los ponga patas para arriba creame que le va a funcionar la cosa'. Ahí supe lo que es la mentalización: crear un buen ambiente. Tenerlos contentos, que se cuiden, que sean compañeros y solidarios.
Supongo que ahí también está implicito el compromiso entre el técnico y los jugadores.
Totalmente. Si no no tenés ninguna posibilidad porque el que juega es el futbolista. Y ojo que yo no hablo de que me quieran sino compromiso con la causa. Si después como consecuencia terminás en una amistad, bárbaro. Pero ese no es mi objetivo. Yo cuando llego a un equipo no llego a ser amigos. Llego a trabajar para tratar de lograr el éxito.
En Nacional tuviste momentos complicados ¿ahí se vio ese compromiso para sacar adelante la situación?
Tal cual. Hubo momentos complicados. Muy complicados. Pasa que en Nacional se dieron varias cosas pero fundamentalmente tuve un presidente espectacular. Porque Ricardo Alarcón es un dirigente de lujo. Es bien clarito. Se impone objetivos, no solo dentro del fútbol, y si él ve que las cosas se están haciendo bien, eso está por encima de los resultados deportivos.
El primer año no fuiste campeón y te mantuvo.
Por eso. En una semana nos quedamos sin nada. Perdimos la Libertadores, un clásico y el campeonato. Todo en una semana. Sin embargo consideró que las cosas se estaban haciendo en dirección a lo que nos habíamos propuesto y seguimos adelante.
¿Qué expectativas tenés para el Mundial?
Que Uruguay haga un buen mundial y me gusta para que eso pase. Lo más complicado es clasificar porque el grupo es muy complicado. Pero en esta oportunidad la previa fue sin drama y eso es buenísmo. Cada vez que hemos ido a jugar alguna competencia vamos como jugamos, con los dientes apretados, creyendo que hay que ganar como en el 50. Y así jugamos. Ahora veo otro ambiente.
Por: Diego Muñoz
Publicado el: 10 de junio de 2010
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