| Cavani: Si hablamos de matar mis palabras matan |
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"Cuando piso el San Paolo siento que Maradona me empuja", dijo Edinson Cavani, que narró cómo es su vida en el sur de Italia y confesó que Montevideo "es mucho más moderna que Nápoles". Recordó sus comienzos en el baby fútbol en Nacional, contó por qué usa el número 7 y narró cómo sigue sus estudios bíblicos a través de Skype.
El "Matador" Cavani estará presente esta tarde en el San Paolo, cuando juegue junto al Nápoles una dura parada por la Europa League ante el Villareal. La ocasión fue aprovechada por el diario español El País para realizarle una extensa entrevista sobre su vida y sus comienzos en Uruguay.
"Empezó a jugar con cuatro años. ¿Le daban muchas patadas?", le preguntó el cronista.
"Yo también las daba... Entonces ya tenía equipo", respondió Cavani. Desde chico en Uruguay tienes uno. Yo estaba en Nacional, mi papá jugó allí y yo estaba en los niñitos con cuatro años (...) El que hacía el primer y el último gol del partido se llevaba un helado. La heladería estaba a 20 metros de la canchita. De ahí salías derecho con tus padres a por tu helado. Yo siempre pedía el de dulce de leche y de vainilla", contó.
"Crecí en un ambiente de gente a la que le gusta el campo y el fútbol. Nunca pasé las vacaciones fuera del país. Viajábamos por Uruguay, al campo, a los ríos. A eso me acostumbró mi padre", narró Cavani, que recuerda "estar a su lado en un campo de fútbol. Fue futbolista de Primera. Mientras él se entrenaba yo corría detrás de una pelota".
"¿Cuándo se convirtió en El Matador?", le preguntan. "Cuando llegué a Nápoles los hinchas me apodaron así. Por el pelo, por ese deseo que siempre tengo de ganar. Dentro de años podrán decir: 'Un día tuvimos aquí al matador' (...) Hay un entusiasmo y una ilusión tremendos, ves a la gente soñar con algo", contó Edinson sobre el clima en Nápoles.
"El napolitano de por sí es un hincha muy fiel a su ciudad y a su camiseta. Es algo muy exagerado... te encontrás con gente que dice 'Te amo', 'Sos todo para nosotros', 'Sos nuestro sueño'", contó, agregando que "lo que más quiero es dejar huella en esta ciudad. Quiero que me recuerden como un jugador que nunca bajó los brazos. Sé que los máximos goleadores del Nápoles en Serie A fueron Vojak con 22 goles [1933] y Careca con 19 [1989]".
"Cuando pongo el pie en el campo siempre me acuerdo de Maradona, que hizo historia aquí. Me da fuerza, siento que me empuja hacia delante", explicó el ex Danubio.
La huella del padre
"Lo de delantero lo llevo en la sangre, mi papá era delantero. De los que le gustaba estar en el área pero también sacrificarse. No tenía mucha calidad, pero la compensaba con la entrega. Siempre lo miré a él, incluso cuando jugaba más atrás. De chico yo era un volante de creación. Fue con 15 años cuando un técnico me puso de delantero. Me di cuenta de que ahí me sentía cómodo. Debía ser muy inteligente para resolver cosas en muy poco tiempo, hacer movimientos para engañar a los defensas", continuó Cavani.
"Yo de los cuatro a los 12 años nunca miré fútbol, me dedicaba solamente a jugar con mis amigos y a divertirme. Cuando me di cuenta de que quería llegar, empecé a mirar fútbol. Me fijaba en Van Nistelrooy, por la tranquilidad que tenía a la hora de definir, y en Batistuta, por la potencia, la fuerza y la velocidad (...) Soy un delantero que se entrega mucho al equipo en los momentos de dificultad, cuando hay que recuperar la pelota y trabajar en defensa. No me pesa bajar", dijo el delantero.
De Dios y algo más
"No es que sea muy religioso, somos personas tranquilas, muy fieles entre nosotros, en la pareja y en la familia y con Dios. Nuestra vida se basa en los principios bíblicos que me han inculcado de pequeño. ¡Pero de ahí que seamos muy religiosos y que comamos Biblia! No vamos a los extremos... soy igual que cuando era chico", contó sobre su condición de "atleta de Cristo".
Cavani reconoció que en Nápoles se le hace muy difícil ir a misa. "Lo que sí, siempre estoy en contacto con el pastor de Salto. Hacemos estudios bíblicos vía skype y hablamos de los momentos que te pueden crear confusión en la vida y de cómo encontrar el camino".
Para Cavani, Montevideo y Nápoles son parecidas "en el ritmo de vida", pero "Montevideo es mucho más moderna". "De Nápoles me gusta la sencillez de la gente. Te miran por lo que sos y siempre están intentando solucionarte los problemas".
El Matador explicó que usa siempre el 7 en su camiseta porque "es el número perfecto en la Biblia, el número de Dios", y contó que juega con un aparato dental. "Con 14 años me dolían las piernas, quería entrenarme y me sentía muy débil, no podía correr ni frenar. Me dio miedo, salí llorando de un entrenamiento. Me dijeron que era el crecimiento y cuando llegué a Italia los médicos me comentaron que los dientes tenían mucho que ver con la postura, los reflejos y el equilibrio. Con el aparato me sentí más fuerte, mejor al tirar, al ver el arco. A veces recibía la pelota y no tenía los reflejos para ver que llegaba un defensa".
Fuente: Montevideo.com
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